Para pensar…

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Una vez habia un muchacho que tenia muy mal caracter: insultaba a los demas, los menospreciaba, incluso les pegaba. Un dia, el muchacho le pidio a su padre ayuda para controlarse. Su padre le dio una bolsa de clavos y un martillo y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, deberia clavar un clavo detras de la puerta.

El primer dia, el muchacho clavo 37 clavos detras de la puerta. Las semanas que siguieron, a medida que aprendia a controlar su genio, clavaba cada vez menos clavos detras de la puerta.

Un día descubrio que era mas facil controlar su genio que clavar clavos detras de la puerta. Llego el día en que pudo controlar su caracter durante todo el dia. Informo a su padre, y este le sugirio que retirara un clavo de detras de la puerta por cada día que lograra controlarse.

Los dias pasaron, y el joven pudo por fin anunciar a su padre que no quedaban mas clavos para retirar de la puerta, porque ya los habia quitado todos. Su padre le tomo de la mano, le llevo hasta la puerta. y le dijo: "has trabajado duro, hijo mio, pero mira todos esos hoyos en la puerta… Nunca mas sera la misma. Cada vez que tu pierdes la paciencia, dejas cicatrices exactamente como las que aqui ves. Tu puedes insultar a alguien y retirar lo dicho, pero la cicatriz perdurara para siempre".

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  1. Oyee muy cierto eso… aveces esas heridas no siempre cicatrizan. por mas q intentemos enmendar las cosas y los errores cometidos, siempre estara esa cicatriz en el corazon de las otras personas a quienes le hicimos daño. 🙁

  2. UFFF! CUANTA RAZON, POR DIOS. PERO SE PODRA PONER PEGO, MASTIQUE, FRISARLA Y DEJARLA PINTADITA Y BLANQUITA DE NUEVO, HACIENDO UN BUEN TRABAJO….. ESPERO XD

  3. jajajaja… sehhh hay q hacer lo imposible… pero la mayoria de las veces siempre queda alguna marquita por chiquita q sea, y pones muchos clavos.. se notara muchisimo… 😉 lo mejor es intentar no poner clavos…

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